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La libre exploración de la conciencia debería ser el paso más importante de nuestra existencia física, se ha dicho que aquel que no se conoce integralmente vivirá muerto, lo cual conduce a vivir ahogado en un mar de trivialidades cotidianas jerarquizando únicamente los estados de vigilia como únicos, cuando nuestra existencia es multifásica.

Y esto lo podemos constatar que como especie, esa a sido la premisa y talvez como dice el etnobotánico Terrence Mckenna es ahí donde logramos desarrollar complejos procesos evolutivos como el lenguaje y el conocimiento transpersonal. 

Repasar una narrativa que condense tal encuentro con la infinitud a la cual llegue por medio de un enteógeno es pretender tomar un puñado de agua en mi mano, el estar presenciando o mejor dicho ser parte y tener acceso a la grandiosidad de la existencia es volver a nacer con la diferencia que nunca más serás el mismo.

Como seres humanos parece que estamos predispuestos para sufrir, esto lo aceptamos como que formara parte de nuestra existencia, siempre luchando por sobrevivir como si siempre fuéramos arrojados a una jungla que tarde o temprano nos la cobrará o exigirá su tributo.

Talvez alguien sea osado y piense que su vida es tan acomodada que básicamente nunca sufre, pero hablo de nuestro fuero interno, de aquello que siente dolor por algo, como por alguien que ha partido, por un familiar querido, por un amor no correspondido, por la lucha interna por ser alguien en la vida, por querer ser el mejor en lo que hacemos, por buscar la atención que suponemos nos merecemos, por conseguir ese asenso, por encontrar esa divinidad que nos saque de aquel vacío, por querer llenar ese vacío con alguien etc.

Una de las cosas que nos hace exactamente iguales como humanidad sin importar de donde vengas es esto, en nuestro interior tenemos los mismos temores, los mismos sufrimientos, las mismas pasiones, los mismos deseos. ¿Quién es el que sufre? me he preguntado, de principio parecería una pregunta sin sentido, pero solo el hecho de hacerla desencadena una serie de hechos.

¿Que es el YO? ¿que eso que desde pequeño leí en libros sagrados de filosofías orientales? Me recuerdo muy pequeño estar leyendo un libro de bolsillo de Swami Bhaktivedanta, recuerdo que aquellos libros tenían una especie de imán, un atractivo único para esos pequeños ojos que aún no podían decifrar pequeñas extrañas nuevas palabras, así es como me encontré con aquella palabra, el Yo; recuerdo que me llamo tanto la atención que inicié una pequeña investigación al respecto ¿que era aquello q estos libros decían que debía ser comprendido en toda su extensión o estábamos destinados a vivir presos de él? Recuerdo que aquel libró me acompañaría hasta terminar la escuela, repasándolo casi a diario y tratándo de entenderlo a profundidad sin siquiera pasar de la superficie es decir entendiendo solo que aquel yo del que se hablaba era nuestro ego.

¿Porque sufrimos? era una pregunta constante y recurrente, veo como al seguir esta narrativa esa pregunta fue contestándose así misma al pasar el tiempo.
Muy de cerca podía percatarme de las exigencias del Yo; veía que este necesita y exige a cada instante y claro, estas exigencias pasan siempre por encima de alguien más, aquel niño se dio cuenta que mientras menos sean las exigencias menos daño haría a los demás el reto estaba en ¿como ver esto? ¿Como saber si aquella acción dañaría a alguien más? Así es como, cada acción -en la medida q se podía- era evaluada en el interior antes de ser cometida; me preguntaba si los demás podrían intentarlo.
Pasaron algunos años de “oscurantismo”como yo lo llamo, época en la cual mi cerebro funcionaba diferente y mi cuerpo crecía dolorosamente, pero aún así aquella pregunta se hacía cada ves más real.

No fue si no hasta casi terminar la adolescencia que me percate, que aquella duda podía tener algo que ver con el Yo del que ya me había familiarizado desde pequeño.
Ese casi organismo que crece y vive dentro de nosotros aquel que es experiencias, deseos, exigencias, ideas y conclusiones aquel que se esfuerza y busca.
No hace falta comprenderlo a profundidad para darnos cuenta que es individualista y separatista. Por extraño que parezca ese mismo Yo, me llevo a comprenderlo, dejándome pistas todo el tiempo es como que existiera una necesidad implacable por comprenderlo, fue así que llegue hasta mi muerte.

LA MUERTE DE LO CONOCIDO

Talvez y digo talvez” no haya sido una muerte física aunque no tengo la certeza de ello, q me encontré a solas con el; aquel ser de frente con su Yo un evento extremadamente doloroso y real una lucha interna de quien ganaría esta batalla y no hablo de golpes si no de una lucha de experiencias deseos ideas y exigencias que se rehusaban a darse por terminadas un recuento progresivo de un libro escrito por mi y que estaba siendo leído por mi.

Para esto ya me había percatado antes de la importancia de una mente en silencio, aquello que sólo me llegaba de instantes lo cual se siente como el eso detiene su movimiento. Aquellos instantes lúcidos, ya habían ocurrido en mi vida y supe que esto era lo que necesitaba.

Llego el momento de dejar de luchar, pude ver claramente q la lucha llevaba una contradicción es decir mientras más luchaba para que termine más fuerza le daba, es entonces cuando todo mi cuerpo se relajó al máximo mi mente quería seguir parloteando, pero esto ya no tenía sentido es cuando exhalé por última vez, sabía que todo cuanto conocía cada evento o persona que recordaba terminaría ese instante, de hecho es como que debía dejarlos ir o yo debía dejarme ir. Alcanzaba a ver algunas constelaciones era una noche hermosa llena de estrellas y con las siluetas de las copas de los árboles dibujadas por la luna. De pronto morí, es algo muy difícil de explicar sólo lo sabía, morí. Cuando por un segundo pensé que todo había terminado abrí lo ojos a una realidad distinta, mi cuerpo se había ido así como el dolor, la incertidumbre, la inseguridad, el sufrimiento me encontraba en un estado de gracia indescriptible era un lugar vacío era la nada, sabía que era la nada, el tiempo y espacio no existían en ese lugar, estaba muy consciente de ello, me sentía flotando en la nada pero a la vez yo mismo era esa nada -utilizo deliberadamente el término Yo simplemente para explicarme mejor, por que en realidad no existía el Yo- algo indescriptible de procesar y explicar, era el silencio y la nada, de pronto algo o alguien me saco repentinamente de ahí fue como si me arrancarán de ese espacio hacia lo que hasta ahora no me explico bien y no existen las palabras para hacerlo pero lo intentare.

LA CREACIÓN 

Fue como ser un átomo, molécula partícula y así el universo fue creadose muy cuidadosamente con todo su explendor y belleza y yo era parte fundamental de el, luego venían galaxias, universos, estrellas planetas era un espectáculo hermoso de cual yo era protagonista. Luego pase a una realidad del ser en la que nacía físicamente y transcurría una vida en un pestañeo, el nacer crecer y morir era una realidad tan ínfima comparada a lo que nos espera.

Se me explicó el comportamiento humano, cómo trabaja la mente sobre el cerebro, de pronto lo comprendía todo; cada acto o estado del ser humano era entendido en su totalidad. Veía la importancia de la comprensión del pensamiento, del yo. Era un ser de luz pasando por una experiencia terrenal al contrario de lo que pensamos en esta realidad que somos seres terrenales buscando una experiencia espiritual.

Pase de ese estado del ser a realidades inconcebibles e inimaginables, viví cada uno de esos estados. El vivir era observar y aprender, algo que en mi realidad lo he entendido a lo largo de los años, pero en ese estado esto era tan natural como respirar.

LA ETERNIDAD

Por alguna razón recuerdo haber hecho un cálculo basado en nuestro calendario solar de 365 días y me percate que habían transcurrido mil años algo que no me preocupo en absoluto todo surgía y fluía con naturalidad mi ser era parte constante de un movimiento fantástico eso era la vida, en ningún estado existía la incertidumbre no había ataduras, no existía ese tipo de relación aprehensiva con las personas o cosas, no existía la búsqueda de poder y status, acciones totalmente ajenas a esta realidad.

Hay muchas cosas que no logro procesar ni describir, sería un intento en vano pero percibo que están ahí.

Después de esos mil años en esa existencia pase a vivir para siempre, es como q ingrese literalmente a la eternidad, perdí la noción y conocimiento del tiempo para siempre, pienso que eso era irrelevante aunque la verdad no creo que existían pensamientos dicho de otro modo no había el proceso normal que conocemos del pensar, simplemente existía”

Por otro lado hasta ese instante ya no tenía un pasado nada de lo que se supone había vivido aquí existía en algún lugar de mi mente o cerebro, imagino que puede ser porque no tenía un cuerpo terrenal, realmente percibía estar conectado a una mente infinita, que yo era esa mente infinita pero no había esa acumulación de experiencias, conocimientos y eventos era un estado de atención en el cual las cosas sucedían y a la vez eran comprendidas de inmediato y no había esa acumulación emocional de todo, entiendo que esto se debe a que no había el Yo.

Los detalles de esa eternidad me son demasiado difíciles de entender y traducir pero en algún momento de ella extrañamente vino un pensamiento a mí, algo que no había sucedido hace miles de años, y era la imagen de una familia y me dije – Yo tenía una familia!- y la respuesta estaba en todo mi ser era parte de cada partícula, lo sabía profundamente y en ese instante que sucedió esto, hubo un tirón impresionante que comenzó a traerme aquí emulando una película en reversa todo era tan rápido y vertiginoso, estaba recobrando conciencia de a poco, sabía que había muerto hace muchísimo tiempo en aquel lugar de la tierra.

NACIMIENTO

Es cuando comencé a percibir q estaba naciendo, en el lugar y momento exacto en que morí, ¡respiré! por primera vez en milenios, sentir el aire frío con sabor a bosque entrar en mi nariz y pasar a los pulmones, escuchar el ruido de una cascada era como saborear la frescura del agua, me sentía nuevo y eternamente viejo a la vez, abría los ojos de a poco con mucho cuidado, talvez tenía el miedo de un recién nacido al entrar en esta realidad, veía cada cosa como que fuera de cristal todo era transparente, de a poco sentía que alguna fuerza extraña me estaba metiendo en el cuerpo, ese estado de paz y gloria extremo me seguía embargando, podía sentir la sangre recorrer por todo mi cuerpo y a su vez mi corazón latir… “estoy vivo? Pregunte a Ian que pacientemente estuvo a mi lado todo este tiempo a lo cual responde: “que es vivir?” De pronto inició un cuestionamiento profundo acerca del vivir, la pregunta retumbo en todo mi interior ¿porque esta realidad se siente irreal? Es como saber que el tiempo de vida que pasamos aquí es tan corto y fugaz como para lo que nos espera.

¿Acaso el vivir se limita a nuestros sentidos y emociones? ¿Es por esto que la gran mayoría de gente aspira acumular para así saciar sus placeres?
A eso se resume nuestra vida, todo se trata de placer y satisfacción, me llevo bien con tales personas porque me dan lo que necesito, tengo esta pareja que la quiero mucho porque me trae las sensaciones que deseo, amo a este dios grandioso por que me da la seguridad que necesito.
¿Habrá otra manera de vivir? O la pregunta sería ¿que es realmente vivir? Y así llegue hasta el sufrimiento nuevamente, podía verlo tan claro; se bien que el dolor puede ser real como el de un golpe o una enfermedad, así como una perdida o ruptura pueden interpretarse por el cerebro como un severo accidente o trauma craneal. El llegar a entender lo efímero de las relaciones o la impermanencia de la vida puede darnos una pista a estas cuestiones.

El percibir esto era una revelación profunda, como que todo mi ser lo entendía en toda su extensión. Fue cuando vi, como recorrer una película, mi vida. Es como q se me mostraba cómo lucha un ser humano, si bien es cierto, sabía que era mi vida, no la sentía como mía era como que la podía ver en tercera persona sin ninguna clase de juicio; ésa es la lucha del ser humano, se me decía, es cuando sentí de una manera intensa estar conectado absolutamente con toda la humanidad, podía sentir su dolor y sufrimiento me pregunté ¿qué es esta extraña fuerza que nos une? Es cuando entendí al amor, aquella palabra malgastada y sobre utilizada. En este estado era una realidad absoluta, era como una partícula q estaba en todos y en todo, algo tan sencillo de entenderlo y tan complicado de percibirlo. No era ese amor con melancolía que puede existir inconscientemente en las relaciones si no algo sumamente puro.

Poco a poco sentía que mi conciencia se achicaba, al instante me dí cuenta que muchas de las cosas que estaban al alcance de mi entendimiento no tendrían cabida en este espacio de mente, percibí que el entendimiento de la existencia era demasiado amplio como para albergarlo en un espacio tan pequeño.

Nuestra humanidad siempre estará en la búsqueda eterna de amor, pero no hay un buscar de hecho no hay un llegar, porque cuando buscamos algo quiere decir que sabemos de antemano lo que buscamos y en nuestra búsqueda fácilmente inventamos lo que buscamos dicho de otro modo inventamos la búsqueda y el objetivo, cuando esto es algo tan inmenso que ni siquiera podemos nombrarlo o describirlo.

Entiendo que es de suma importancia que exista conocimiento propio; no puede existir eso que hay más allá de nosotros mismos si no sabemos quienes somos, cuales son nuestros móviles, cuales son nuestros deseos y pasiones, de que están hechas nuestras cadenas y el comprender esto nos hará libres de ellas, sin jueces ni dioses sin la cruel creencia del karma la dualidad y el pecado, de hecho sólo el librarnos de estas ataduras, creencias, conocimientos, conceptos y opiniones habrá claridad.

Damos demasiada importancia a lo que queremos o deseamos ser antes que lo que somos, no es importante lo que haremos en un futuro sino lo que somos, hacemos y decimos en este instante.

 

 

 

Mi encuentro con la inmensidad

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Resiliencia

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Un día hablando del sufrimiento y el dolor con una persona muy querida me preguntaba si como seres humanos ¿podríamos dejar de sufrir del todo?  (Refiriéndome al sufrimiento como cualquier incomodidad o adversidad psicológica que nos surja en la vida) y ella respondía que cuando has tenido un evento tan traumático como la pérdida de un ser amado nunca dejarías de hacerlo, es decir, el dolor y el sufrimiento te acompañarían por el resto de tu vida. 

La ligereza y afirmación de su respuesta no fueron nada convincentes para mí en ese entonces, porque como todo en la vida debes atravesar por diferentes circunstancias para encontrar el significado de tal experiencia. 

Entonces me preguntaba por el sentido real del sufrimiento. 

Para esta persona mi curiosidad por la vida resultaba un tanto molesta, llegando a la afirmación de que hay cosas que no debes cuestionarlas ni buscarlas significado. 

¿Cuál es el sentido de mi existencia, si no  es el llegar a su fondo?

Así fue cuando me encontré sumergido en un profundo sufrimiento y dolor algo indescriptible, esa fuerza poderosa que lucha por salir desde el centro del pecho o talvez desde el corazón -me gusta que en el idioma rumano corazón se diga INIMA que proviene de Anima, es decir de la estrecha relación entre el corazón y el alma- un profundo dolor se regaba en cada parte de mi cuerpo, podía sentirlo, fluyendo por la sangre y expandiéndose. 

De repente todo se iba poniendo gris y sombrío desde las esquinas hasta el centro de lo que veía, toda esa fuerza luchando salir hacia fuera, tanto que mi cuerpo casi se desvanecía, por un momento pensé que sucedería en cualquier instante, notas disonantes iban y venían como imágenes y pensamientos.

Sabía que ninguna treta de la mente podría sacarme de esto, sabia que estaba ante un evento que no podría eludirlo; respiré y esperé a que toda esa intensidad se calmara y así pudiera pensar con claridad. 

Los días seguidos a este eran igual de grises, sin color y la verdad no tenía la esperanza de que cambiaran. 

No soy una persona de dormir mucho pero sabía que debía hacerlo, las horas pasaban y mi cuerpo solo parecía querer estar en un estado adormitado y yo solo me limitaba a observar este proceso de lejos, no quería que la mente se encargará de ello y luego busque huir o evitarlo. 

Existe una filosofía japonesa llamada Wabi-Sabi, que nos invita a encontrar el significado de lo transitorio, y que gran parte de nuestro sufrimiento es por estar en contra de esa ley básica y universal de la impermanencia  y el cambio constante como un flujo eterno. 

Muchas veces mis intentos fallaron, la culpa la desesperación la incertidumbre marcaban mis días, quería que esto termine y se diluya pero esto no funcionaría así, de hecho al entender que ese deseo reforzaba el dolor es que comencé a comprender el contenido del sufrimiento. 

Me alejé de todo, inconscientemente no quería encontrar puerto seguro alguno, sabía que mi encuentro con el dolor era algo inevitable. 

Y pasó, poco a poco se revelaba su contenido, no como algo externo si no como parte de mi, ya no quería que se vaya sino más bien que siga mostrándome su interior, hubieron días más grises q otros debía prestar atención a cosas que no quería mirar, el infortunio de la pérdida era evidente, el vacío de lo que no está, dolía.

Escuché a alguien decir que Dios quiere que seamos felices, pero me llevo las palabras de CS. Lewis que planteaba que si existiese un dios todopoderoso querría que toda su creación sea feliz, pero como sabemos de antemano, que esto no es así, entonces se planteaba la duda de que este dios carece ya sea, de poder o de bondad o ambas cosas. 

Talvez el sufrimiento existe en relación a algo ya sean experiencias, personas o cosas en otras palabras si algo de esto se nos arrebata existirá dolor, pero me pregunto ¿qué somos si no es esa amalgama de eventos, libros, amigos, eventos, películas, frases, lugares?  Todo ello confluido en lo que este instante somos. 

Creo que la adversidad trae sus regalos al estar en ella y así mismo el ver su naturaleza inevitable nos hará comprender la existencia e ir más allá de nosotros mismos, sacarnos de la esquina de nuestra cama y lanzarnos por la ventana para caer aparatosamente en el conocimiento de uno mismo y trascender.

Resiliencia

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Y aquí estoy de nuevo bajo un árbol que he visto crecer, florecer y morir por cómo 20 años quizá, tratando talvez inútilmente comprender la transitoriedad de la vida. 

Creo que la existencia tiene sus extrañas formas de sacarnos de nuestro lugar acogedor, tanto así que romperá puertas o ventanas si es necesario. Nadie dice que la vida sea fácil, lo sé, pero existen tramos más complicados que otros, aunque muchas veces dependerá con el prisma con el que veamos y esto creo que es lo particularmente complicado ¿de qué manera nos enfrentamos a la adversidad? 

Josef Wittgenstein decía que “El mundo es la totalidad de los hechos, no de las cosas”  y creo que tenía mucha razón porque si bien existen episodios que marcaron tu existencia, debe existir la forma de que estos no afecten tu presente. Estamos muy acostumbrados a guardar hechos dolorosos en un cajón bajo llave en el lugar más recóndito de nuestra mente. ¿Pero acaso esos episodios no son parte de nosotros? Y ¿servirá de algo esconderlos de esa manera? 

 El filósofo Walter Benjamín escribió que nuestro pasado es como una estatua parcialmente destruida sin manos y sin pies en la que nosotros deberemos entender su ángulo y posición para así esculpir todo lo que le falta, es decir nuestro futuro. En otras palabras nuestro pasado sería una serie de hechos que no podemos ocultarlos ni cambiarlos pero si entenderlos para de esa manera trascenderlos. Ahora, la dureza con la que lo hagamos hará que estos hechos sean inmensos o manejables. 

Si nos fijamos estas heridas psicofísicas de vez en cuando debido a algún cambio abrupto o pérdida, emergen de manera intempestiva  y es cuando nuestro trabajo empieza, una a una saldrán y así mismo deberán irse comprendiendo no alimentando y esto es con remordimientos, culpas, rencores, quejas;  solo así no se fortalecerán nuevamente como un hígado que mientras más daño se le haga más capas protectoras desarrolla hasta que llega un día que está tan grande que ya no puede más y colapsa, años y años de lesiones causan su fin. 

Entonces es así que se irán desvaneciendo dejando de alimentarlas,  y tampoco digo que se borraran de la memoria, pero si dejaran de afectar nuestro presente. 

Talvez el sufrimiento es el camino revelador del conocimiento propio y si es así, deberemos verlo como algo magnificante y transformador. 

Creo que hay un párrafo de E. Becker que me gusta tanto que apenas lo leí caló tan profundo como pudo. 

“El hombre está literalmente partido en dos. Él tiene conciencia de su espléndida identidad única en cuanto a sobresalir de la naturaleza con una imponente majestuosidad, y aún así vuelve al suelo ciega y tontamente para pudrirse y desaparecer para siempre” 

La impermanecia

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Ser – individuo

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Que es aquello que nos hace ser individuales? Por que siempre buscamos el beneficio propio en cada una de nuestras relaciones como si de sobrevivir se tratara? Por que necesariamente todas nuestras relaciones están basadas en interés?

Hemos llegado al punto en el que en nuestras relaciones el fin es completamente utilitario, por esto, un negocio, al observar en mi entorno veo que esta construido casi en su totalidad por personajes que buscan un beneficio para sí mismos todo el tiempo ya sea en términos, económicos, físicos o psicológicos.

Pero acaso la existencia debe ser así? Toda relación debe ser de interés?. Crecemos y nos educan para ser egoístas, la persona exitosa es la q más acumula. La masiva propaganda nos impone ideales de éxito inalcanzables y cada vez más absurdos, todo se basa en la búsqueda despiadada de poder, por que no sólo basta con tener bienes materiales, el individuo exitoso necesita poder.
Y este es un punto sensible dentro de nosotros como sociedad, tu dirás que es loable el ganarse la vida honradamente y amasar fortuna, pero lo que no nos percatamos es que nuestro sistema económico es uno sólo; es decir mientras alguien esté amasando grandes cantidades de dinero siempre habrá alguien del otro lado al que se le esté privando de ello, a mayor consumo mayor explotación. Un mundo en el cual no existen igualdad de condiciones; esto es simple de entender en niveles socioeconómicos.

La pregunta es por qué queremos tener mucho dinero? Una de las razones como lo veo es la educación y la propaganda, que se basa en la búsqueda del éxito profesional y éste, -en lugar de ser aquel estado donde realmente haces algo con pasión- todo se trata de la ganancia económica y status del individuo; mientras consigas una casa más grande uno o varios autos serás mejor que los demás.
La búsqueda incesante y despiadada por conseguir dinero y poder es exactamente proporcional al vacío que se lleve dentro.

Como vemos toda relación se vuelve cuantitativa, en cualquier nivel social existe el aprovecharse de alguien. Somos mezquinos, aprovechados, oportunistas, siempre buscando ganar nuestra tajada; todas estas, cualidades de nuestro yo.

Todo nuestro día se trata de nosotros mismos lo que a mi me gusta, lo que yo quiero, lo que a mi me importa, siempre tan limitados, siempre dentro de nuestros límites.

Me pregunto si a esto puedo llamar relación. Y si realmente las acciones cotidianas pueden ser verdaderas, es decir sin ningún tipo de interés ¿que pasaría si tal relación existe?. Acaso puede haber una relación en la cual sea de colaboración y de construcción mutua? Por fuerza debe existir, la vida no podría ser tan limitada. Una acción donde no persiga ningún fin simplemente sea, donde dos personas crezcan juntas y decidan ser una en sus actos, donde no se piense en el otro por interés si no por genuino afecto, donde no mande lo que puedas ganar o lo mucho que puedas perder, porque donde exista el ganar o perder siempre habrá límites y con esto conflicto y dolor.

Por qué nos cuesta tanto ser individuos hablando en el sentido etimológico de la palabra “algo que no puede ser dividido” es decir ser uno con nuestras relaciones, porque si bien es cierto podemos tener diferencia físicas o circunstanciales, pero por dentro somos exactamente iguales.

Tenemos relaciones incompletas, limitadas, no entendemos el significado de ellas, creemos que la vida y las relaciones son una serie de eventos inconexos, no nos percatamos que son un fiel reflejo nuestro, es el destino poniéndonos a nosotros mismos por delante. Podemos tener muchos amigos tener relaciones de años, estar casados, pero siempre vacuos sin percatamos nunca, de lo que las relaciones nos revelan.

Nunca llegaremos a entendernos a nosotros mismos si no nos vemos en las relaciones; entonces la confusión y el conflicto rondará nuestras vidas.

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Espejismos y Relación

 

Me resulta gracioso y a la vez interesante entender la manera en que escuchamos, aprendemos y comprendemos nuestro entorno, me atrevería a decir que la gran mayoría de personas con las que tengo relación tienen un extraña forma de relacionarse, a veces pensaría c ni siquiera están relacionados consigo mismos.
He llegado a entender q el tema de la relación es extremadamente complejo, requiere demasiada atención que a su vez es comprensión para no terminar embotado ante la vida.
Veo q siempre buscamos ser satisfechos, siempre estamos en tal o cual relación por el simple hecho de necesitar algo de aquella persona, aquí por supuesto no faltará aquel ciego que diga que esto no es verdad dirán que tienen nobles intenciones en sus relaciones, falso! Puedo haberme percatado un sinnúmero de veces que la gente utiliza a la gente, ya sea por cuestiones económicas, sociales o psicológicas. Por consecuencia las relaciones se convierten en meros negocios consentidos por parte y parte. Esta relación de dependencia sumisión y explotación la he visto en todo estrato social así es que no pensaría que es parte de las circunstancias.
Me referiré al tema que me es más relevante, el interno o de la psiquis, entiendo que un niño en cuanto nace necesita y naturalmente va desarrollando una relación de seguridad y dependencia hacia su madre, pero ¿que sucede cuando esto lo hacemos con cada relación que tenemos? Me pregunto si una relación así, podrá florecer.

 

He visto q mientras mas dependencia exista más se crea la ilusión de que se aman, de hecho llegan a necesitarse el uno al otro cuando no están presentes es decir ese proceso del pensar lo confunden con amor -en este momento, al leer esto deben estar pensando que puedo ser un insensible a tan lindo y romántico sentimiento desarrollado por la parejas que dicen amarse, pues déjenme decirles q la sensibilidad se desarrolla al momento de cuestionar tontos comportamientos establecidos en su relación con nosotros.
Se han fijado como llega una persona a destrozarse al momento de perder a su pareja? Le fue infiel y se fue con otra – oh! mi mundo se ha derrumbado! Estoy sin aliento, mi corazón va a dejar de latir, siento q la vida se va etc. Pero que es todo esto? Acaso el amor es algo tan horroroso que debe doler tanto? Por que si es así es tremendamente cruel.
Siento como que alguien me quito algo que era mío” acaso las personas nos pertenecen? Talvez ahí radica el problema, como podemos tan siquiera pensar que la otra persona es nuestra? Como se nos ocurre que mientras más amo, más es mío?

 

Si es así, esta persona sufre por ella misma su vida está en los límites de su ego y así mismo, es este que responde, me explico: el ego siempre pide para sí mismo, siempre es lo que yo quiero y lo que no, yo deseó esto y aquello no, de hecho muchas relaciones están basadas en el grado de satisfacción que estas me traigan, ya sea sexual o psicológico o por el contrario puedo tener una mente tan astuta que diga yo lo amo puede irse con ella y sólo deseó lo mejor para el, esto sería cierto si internamente no existiera tanto dolor y sufrimiento, simplemente soy YO de nuevo queriendo controlar la situación.

Como vemos las relaciones que llevamos son un espejismo, ese amor que pregonamos simplemente es una aprehensión psicológica hacia lo q más me trae satisfacción es decir puedo tener la misma relación con una persona y con mi teléfono, los dos me traen múltiples sensaciones, emociones y deseos.

Con lo señalado quiero llegar a expresar la naturaleza de la relación aquella que trasciende el tiempo aquella que nace cuando no existe el yo y el tu, aquella que no persigue mezquinos intereses y deseos individuales, aquella que no se basa en la dependencia psicológica, aquella que no exige para si, simplemente Es.

Veo que el término de una relación puede resultar dolorosa y triste pero por qué debe ser así? O más bien por qué es así? Talvez si lo averiguamos con sensatez y seriedad veremos que sufro por q aquello era “mío” por que pesa todo ese pasado que pretendo sea un presente, porque se derrumbo toda expectativa que me había formado de la relacion y como es lógico, al morir esto llega la incertidumbre y me escapo de morir. Nunca queremos estar inseguros por esto, nos aferramos a las personas y cosas, tememos profundamente la incertidumbre, el vacío, la soledad nos aterroriza estar solos con nosotros mismos por esto buscaremos cualquier forma de escape.

Talvez estas palabras resulten incómodas para muchos pero sugiero que se queden con esa incomodidad sólo profundicen en ella, observen si lo expuesto es verdad, pónganlo en duda investiguen en ustedes mismos es ahí donde están las respuestas, no utilicen falsas argucias de la mente como diciendo “esto no sirve para la vida” “no haré caso a esta clase de palabras por q me confunden y yo se que amo de verdad” créanme que si supiéramos amar no existiera tanto dolor, hubiera desaparecido por completo cualquier rastro de conflicto, habría absoluta claridad en nuestras acciones, pero esto, no es así.

He escuchado que dicen que el tiempo cura las heridas, permítanme decir que eso no es nada cierto, el tiempo las ocultara por un tiempo pero luego saldrán cuando menos te lo esperes, estarán aguardando salir el momento en que más débil te sientas y una mente con dolor mientras más vieja, menos capacidad de transformarse tendrá.

 

La heridas sanan cuando comprendemos porque lo hacemos y que es lo que las alimentan. El dolor existe siempre en relación a algo esto debe estar totalmente claro, no existe dolor sin relación a nada, ahí radica la solución.

Espejismos y Relación

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EYE

 

 

A veces pienso porque queremos escapar del sufrimiento todo el tiempo huyéndolo, y cuando lo sentimos con todo nuestro ser queremos que termine, pero acaso esto no es una forma de escapar igual de él? que pasaría si me quedo totalmente con él? A simple vista el cerebro diría “no podría” ¿pero lo hemos hecho alguna vez?

Lo realmente escencial sera ver que nos pasa cuando lo dejamos ahí sin justificarlo ni rechazarlo, sin desear que pase ni que se quede, solo contemplarlo, sin que la mente haga ningún movimiento.

Entonces nos daremos cuenta que eso soy, yo me convertí en el sufrimiento. Si veo este estado me daré cuenta de mí , de mi vacio – me refiero que sigamos hasta el final esto- y este vacío es el sentirme solo, abandonado sin nadie a mi lado (creo que el llegar a este punto es ser valiente y aún más reconocer que tengo ese vacío, pienso que esto es profundamente doloroso).

Todo lo que creía ser ocultaba mi vacío, es por esto que duele y lloro; no sé si vemos que si nos quedamos con el sufrimiento si ningún movimiento estamos obligados a verlo y quedarnos con él.

También logro ver que siempre está relacionado con algo o alguien, es decir siempre tendrá que estar relacionado ya sea con experiencias, personas, eventos, deseos etc., pero, ¿qué sucede si me percato que esto algo es irreal? Veo que si el dolor es cuantificado, analizado u ocultado siempre estará en relación con el yo, entonces hay agonía pero si por el contrario, ¡soy ese dolor! no hay juez ni separacion ni conflicto entonces no hay nada por hacer, y aquí surge una transformación rotunda porque ya no hay el “yo tengo dolor” “a mí me duele” ya no hay ese “yo” que sufre ¡ya no existe la palabra!… Se ha ido el temor y con éste el sufrimiento.

Un instante

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La Intimidad

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Qué buscamos en una relación íntima o de pareja?
Varias veces me he referido a la importancia de las relaciones, es muy claro que creamos moldes bien estructurados de nosotros mismos, de los aciertos o errores que pudieran existir en el camino, así como también halagos, ofensas, adjetivos, y definiciones que señalan los demás; o también habilidades, gustos, miedos, temores, penas, anhelos, deseos, sufrimientos que pudiera tener o no haber tenido.

Puedo ver que de todo esto forma una estructura rígida e intocable que tiene una suerte de refugio, la misma que es alimentada día a día, de hecho esta trae su propia exigencia, y lo mismo hacemos con las relaciones cercanas o lejanas; así vamos creando un mundo dedicado y comandado por estas estructuras de nosotros mismos, donde la única relación que existe es entre estas estructuras, pero ¿Serán reales estas relaciones? Es evidente que no, y aquí es cuando existe un vacío, la estructura “es” el vacío y como lo mencioné antes, este vacío exige llenarse ¿Puede llenarse? Y si hubiera cómo ¿Con qué debe ser llenado?. Desgraciadamente nada ni nadie podrá llenar este vacío sencillamente porque es irreal, la estructura es irreal entonces toda expresión, sugerencia o exigencia que salga de ésta será irreal.

Si es desde esta estructura que queremos relacionarnos entonces nace el conflicto, muy obvio por supuesto, porque dos elementos irreales no podrán llegar a revelarse ni relacionar por el mismo hecho de su naturaleza irreal.

En este conflicto y confusión es inevitable el buscar que alguien nos salve, que algo o alguien me saque de aquí, entonces el estado de dependencia se hace evidente y aquí me encuentro con diversas opiniones sobre la dependencia y por lo general todos la defienden y justifican como algo inevitable en nuestras vidas, pero también puedo ver que ninguno se ha atrevido a cuestionar nuestra dependencia a fondo, ¿Acaso no estamos buscando todo el tiempo un refugio? ¿Un dios que resuelva mis problemas? ¿Una ideología que justifique mis acciones? ¿Una filosofía que de sentido a mi vida? ¿Un instructor que guíe mis pasos?

Mucho se piensa que el dejar el hogar donde crecí, conseguir un trabajo y pagar mis cuentas es independencia, pero ésta es más profunda de lo que creemos ya que si la abordamos en su totalidad veremos que lo que buscamos es seguridad en toda su extensión, y el proceso de obtener independencia es sólo una reacción a esta; en el buscar independencia la transformamos en una idea, un patrón que seguir y obviamente dependeremos de ella, en otras palabras el buscar independencia es en sí misma dependencia.

Uno de los muchos problemas que se presentan con la dependencia es el apego, aquel sentimiento de pertenencia y posesión que imposibilita y limita a la mente de tal manera que la hace insensible, diría no apta para amar por que en esa posesión y necesidad sin límites nos usamos el uno al otro para alcanzar entre comillas algún ideal impuesto por nosotros ya sea el del hogar o pareja ideal, la familia de película, el “juntos por siempre” acaso sabemos lo que significa por siempre? Tan sólo si supiéramos que sólo existe el ahora muchos conflictos terminarían por completo.

Ahora es muy claro que en ese uso de ambos existe la satisfacción con su correspondiente placer de hacerlo, pienso que esto es una de las cosas más difíciles de comprender, porque de inmediato queremos inventar una justificación que vaya acorde con nuestros intereses, y si está basada en deseo y satisfacción por fuerza deberá existir pertenencia y como mencioné en ella hay miedo, miedo de que arrebaten lo mío y la cadena de consecuencia es celos, odio, dominio, ansiedad, depresión, dolor. Bajo ninguna razón sugiero que descartemos las sensaciones, eso es una estupidez, pero si propongo comprender a fondo los alcances del deseo y satisfacción, veo una amiga o conocida que me parece hermosa en todo aspecto y esto me trae sensaciones, lo cual nos hace humanos pero en este proceso pretendo adueñarme de la sensación  la misma que se convierte en placer y eso se traduce en que quiero esa mujer, la quiero para mi, como un trofeo y así comienza un movimiento de relación degenerativo, ya que viene la obsesión y la ansiedad. Si somos  sensatos con nosotros mismos veremos que este proceso lo hacemos y repetimos con todo una y otra vez, con lo que pensamos con lo que adquirimos, con nuestras ideas, con nuestros comportamientos y con las personas;  me pregunto si siguiendo esa cadena de eventos a la que me lleva el placer, ¿Podrá existir amor?

Muchas veces veo que el núcleo principal de antagonismo y separación social es la pareja y con su consecuencia la familia, mientras más se “aman” más herméticos son, de hecho se convierte en una especie de clan con su rituales, hábitos y valores propios entonces digo “el amor es salvajemente separativo” ¿Cómo algo tan grandioso puede hacer algo tan bestial? ¿Será porque todo el tiempo estamos pensando en nosotros mismos? En lo q yo deseo! Somos tan individuales; creo que no llego a estar de acuerdo con esta palabra, me rehuso a pensar q somos individuales, cuando es un hecho que somos todos uno sólo, conectados por conciencia y mente (…); ¿Será talvez q confundimos sensaciones con amor? Veo que la causa puede ser nuestro afán de pertenecer, de identificarnos y con ello la aprehensión y apego a todo principalmente a personas.

Ahora si puedo ver claramente ello y soy extremadamente sensato veré que las satisfacciones y el placer no traen claridad e impiden el flujo real del vivir pero al momento de alejarme de ello, de darle un alto le doy fuerza y hasta tanto sigue su intensa combustión dentro de nosotros entonces lo único y real que podemos hacer es comprenderlo a profundidad no un deseo u otro, me refiero a la totalidad de éste, todo su extraño movimiento y sólo así este tendrá su lugar, su fluir sin exigencia de continuidad.

Nuestra relaciones íntimas se han convertido en fotografías de instantes, es como si  fotografiara a mi novia y pensara todo el tiempo que ella es esa fotografía, a simple vista es muy absurdo, pero es así como vivimos de imágenes intentando relacionarse, no miramos de verdad ¿Hemos visto realmente a alguien? ¿Sin todos esos juicios de valores? ¿Sin todos esos prejuicios dictados por la  memoria?

Es importante ver que si no comprendemos esto, nuestra vida estará llena de parajes desconocidos y de caminos obscuros y sórdidos, he ahí la importancia de comprender el increíble movimiento del deseo.

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